jueves, 3 de julio de 2014

“THE TIMES THEY ARE A-CHANGIN”, DECIA BOB DYLAN

 
LA SEDUCCIÓN DEL FÚTBOL
O LA FIEBRE DEL “SOCCER”
EN LOS ESTADOS UNIDOS
 

            Hace algo más de un año, a mediados de marzo de 2013, Alex Fontes se preguntaba en las páginas del diario digital lainformación.com “¿Por qué demonios el fútbol no cala en Estados Unidos?” Y ofrecia dos titulares más, que resumían muy bien su artículo: “El fútbol es el octavo deporte en importancia en los Estados Unidos”. “El origen del juego, el bajo tanteo y los empates hacen poco atractivo el balompié para los americanos”.
 
            Sostenia el articulista, con los datos de hace quince meses, que “el 'deporte rey' en el resto del mundo no lo es en ese país y ni tan siquiera está cerca de serlo... En la actualidad es el octavo deporte en seguimiento, empatado con otros tan minoritarios en nuetro país como el golf o la natación, además en las cadenas de televisión deportivas no se emite más de un encuentro a la semana de la MLS, la Serie A o la Liga BBVA. ¿Por qué si en otros países es un deporte hegemónico y que unipolariza el seguimiento deportivo, en EE. UU. no acaba de convencer?” A continuación, el periodista intentaba encontrar las razones de esta situación y citaba motivos de todo tipo: históricos, culturales, estructurales e incluso tecnológicos.
 

 
 

            Sin embargo, hace unos días, Luis Fajardo ofrecía un titular muy distinto en la página web de BBC Mundo:Publicidad  “Estados Unidos se deja seducir por el gran negocio del fútbol”. Y agregaba: “El futbol sigue con la marcha gradual pero inevitable a la conquista de su última gran frontera, la estadounidense. Y su progreso, en época de Mundial, puede medirse en dólares. O más precisamente, en cientos de millones de dólares”.
 
            Para explicar la “seducción” que los Estados Unidos están viviendo con el deporte del balompié, Fajardo alude a los altos niveles de audiencia televisiva de algunos de los partidos del Mundial, la compra de entradas –son los segundos, después de Brasil- y el dinero que las grandes cadenas está pagando para llevar los encuentros mundialistas a los hogares estadounidenses. Nunca se habian pagado cifras como las de ahora.
 

            El periodista da cuenta de un caso muy ilustrativo, el de Jacksonville, en La Florida, que presenta como “una ciudad provinciana del sur de Estados Unidos, la zona más conservadora y menos abierta a la influencia extranjera en el país”, donde el fútbol, quizá por eso mismo, nunca tuvo un interés especial. “El sábado 7 de junio pasado –refiere-, 52.033 personas se hicieron presentes en el estadio Everbank de esa ciudad para hacer lo que hacen aficionados futboleros en todos los rincones del mundo: apoyar desde las tribunas a su selección. El combinado estadounidense jugaba ahí su último encuentro amistoso de preparación contra Nigeria. Si el fútbol vende en Jacksonville, puede vender en cualquier lado”.
 
 

            Hoy, el diario LA VOZ DE GALICIA le concede honores de portada al éxito del fútbol en los Estados Unidos. Y ofrece un titular  bien significativo: “Mundial 2014: El Tío Sam abraza el fútbol”, titula. Y añade: “Los aficionados de Estados Unidos se contagian de la fiebre del soccer”. En la crónica que ofrece, firmada por la agencia Europa Press, comienza señalando que “los aficionados estadounidenses al soccer se agolparon usando los colores de su bandera en estadios y frente a pantallas gigantes el martes para ver el partido de su selección de octavos de final del Mundial, en el que Estados Unidos cayó ante Bélgica en el tiempo extra”.
 
            ¿A qué se debe este gran ambiente, con pantallas de TV en las calles? El informador lo tiene claro. Piensa que “el buen papel de la selección estadounidense en Brasil encendió pasiones en un país en el que el fútbol nunca ha sido muy popular, pero donde se organizaron fiestas gratuitas para ver el encuentro de costa a costa mientras los hinchas llenaban bares y restaurantes”.
 
 

            Por el ultimo, el diario electronico argentino lavoz.com considera que “Estados Unidos se ha rendido ante el fútbol. Se moviliza el imperio. El Mundial de fútbol está logrando una importante penetración en Estados Unidos, donde siempre corrió en desventaja respecto del básquet, el béisbol y el fútbol americano”.
 

            Este medio valora un detalle muy significativo: “El jueves pasado, una foto conmovió a Joseph Blatter. No, no fue la de Luis Suárez llorando en el balcón de la concentración de Uruguay. Para el presidente de la FIFA, ese era un tema menor. Lo que lo movilizó fue la imagen de Barack Obama, el presidente de los Estados Unidos, sentado frente al televisor en el avión AF1 para alentar a la selección de su país. Nada menos. Haber seducido al hombre más poderoso del planeta y a millones de sus habitantes le hizo vivir a Blatter un día fantástico. Mientras los sudamericanos nos recuperábamos de la dura sanción a Suárez y debatíamos sobre la honorabilidad de la Fifa, el mandamás del fútbol mundial disfrutaba de la foto de Obama. Estados Unidos se ha rendido ante el fútbol. Obama es uno de los millones de estadounidenses que están convirtiendo al fútbol (no al “futból”) en pasión de multitudes”.
 
 
            “Un gigante de semejante tamaño se ha despertado. Se ve por las calles de Brasil. Miles de hinchas pintados de azul, rojo y blanco caminan por Copacabana felices de la vida. Se cruzan con argentinos, con brasileños y no se sienten menos. Siempre orgullosos de “USA”, llegaron a la Copa del Mundo con la fuerza de una potencia. “En poco tiempo más estarán peleando por el título de campeones mundiales”, afirma Andrés Fassi, director del Pachuca en México… No es casualidad: en 2013, el fútbol se convirtió en el segundo deporte más popular de Estados Unidos para los jóvenes de 12 a 24 años, y supera a la NBA, a la MLB y al fútbol Americano”.
 
 
 
JOHAN CRUYFF
JUGÓ EN EE.UU.
 

            Retirado del fútbol del máximo nivel en Europa, después de sus grandes éxitos en el Ajax holandés y el FC Barcelona, Johan Cruyff, el ganador de tres Balones de Oro y una de las cuatro más grandes figuras del fútbol del siglo XX y el mejor de Europa, según la FIFA, decidió jugar en Estados Unidos. Y así fue como, aunque se esperaba que fichara por el New York Cosmos, que entonces dirigía la Warner Bross a través de los hermanos Ertegun, esta enorme figura del fútbol acabó enrolándose en las filas de Los Ángeles Aztecs.
            Cruyff debutó en el fútbol estadounidense el 23 de mayo de 1979. Lo hizo marcando 2 goles y con un resultado final de 3-0. Al final, convirtió un total de 16 goles en 27 partidos. La temporada siguiente, en 1980, fichó por los Washington Diplomats, con los que jugó 27 partidos y marcó 10 goles. Después jugó unos meses en el Levante, de la Segunda División española, y regresó de nuevo a Washington para jugar cinco partidos.
            A su paso por el fútbol USA, Cruyff fue elegido Mejor Jugador de la NASL (North American Soccer League) en 1979 y 1980.
 
 

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